Hoy trataba de recordar cómo fue ver el mar por primera vez, me gustaría tener ese origen aún en mi mirada…sólo me acerco un poquito a la sensación cuando veo a través de tus ojos, renaciendo eternamente. El mar engañoso que nos cuida, el mar. Calmo y tormentoso, nos vio llegar. Y con sus olas de salada inmensidad, nos prometió, casi sin hablar, un mundo azul, mar. No pudieron evitarlo y así fue, dos inocentes criaturas creyendo en el traicionero amor eterno, para siempre. No es tan lindo el mundo siempre como creyeron alguna vez, no…pero ese maldito mar los salvó. Los salvó mientras los condenaba.
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